Patricia Ruvalcaba, presidenta de DELAC habla acerca de la importancia de participar en la educación de los niños
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Por Alejandro Maciel La Voz en las escuelas
A Patricia Ruvalcaba no es tiempo lo que le sobra. En un día normal visita clientes, asiste a juntas, hace comida, limpia su casa, recoge a sus niños de la escuela. "Es una carrera de nunca acabar", dice con una sonrisa.
A pesar de sus múltiples ocupaciones, Ruvalcaba es la presidenta del Comité Asesor de Aprendices de Inglés del Distrito, mejor conocido como DELAC.
Desde esa posición, Patricia tiene la oportunidad de hacer recomendaciones al Distrito Escolar, acerca de programas, proyectos, métodos o materiales que ayuden a los estudiantes que están aprendiendo inglés.
Para darse una importancia de esta posición cabe destacar que en el Distrito Escolar de Chula Vista, un gran número de los estudiantes está aprendiendo inglés, por lo que sus recomendaciones tienen una amplia repercusión.
Ruvalcaba está convencida de que sólo con la participación de los padres se puede hacer una diferencia en la educación de nuestros hijos. "Aunque mi inglés no era muy bueno, decidí empezar como voluntaria en la escuela de mis hijos", dice esta mujer originaria de la Ciudad de México.
Su primera participación fue recién llegada en el 2007, cuando prestó sus servicios como voluntaria en la cafetería de la escuela McMillan. En el 2008 fue vicepresidenta del Comité ELAC de esa escuela y posteriormente. En el 2009, lanzó su candidatura para pertenecer a la junta directiva de DELAC en el Distrito. "La verdad es que no pensé que me fueran a elegir", dice todavía incrédula. En el 2011 se convirtió en presidenta de este comité.
Ruvalcaba sabe, por experiencia propia, de la gran cantidad de recursos que tiene el Distrito Escolar al servicio de los padres de familia. "Hay mucha falta de información, mucha apatía", dice esta madre de dos hijos. "La falta de tiempo no puede ser una excusa, siempre podemos encontrar un espacio para saber qué está pasando en la escuela de nuestros hijos".
De la información que obtengan los padres, depende en gran medida, el futuro de los niños. "Hay que preguntar qué programa de educación se utiliza en la escuela, hay que hablar con los profesores, con el director de la escuela, no hay que tener miedo, hay que ejercer nuestro derecho a una educación de calidad", dice convencida.
Sigamos el ejemplo de Ruvalcaba. La falta de tiempo o lo limitado de nuestro inglés no debe ser una excusa, todos podemos participar.
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